Skip to main content

Blog entry by Admin User

¿PRUEBAS DE FUNCIÓN HEPATICA?

¿PRUEBAS DE FUNCIÓN HEPATICA?


El término «pruebas de función hepática» utilizado convencionalmente para las pruebas de laboratorio clínico es un nombre inapropiado, ya que las pruebas comúnmente realizadas no miden realmente las funciones conocidas del hígado, es mejor referirse como pruebas bioquímicas hepáticas o pruebas hepáticas.

Las verdaderas pruebas de la función hepática no se realizan comúnmente, estas pruebas deben realizar la medición de sustratos hepáticos, que sean depurados, bien mediante captación hepática, bien mediante metabolismo hepático, o por ambos procesos.

Entre las pruebas cuantitativas de la función hepática tenemos la capacidad de eliminación de galactosa, la prueba de indocianina verde (ICG), la conversión de lidocaína a monoetilglicinaxilidida (MEGX) y pruebas de aliento con aminopirina. Cada una de estas pruebas tiene como objetivo cuantificar un cierto aspecto de la función hepática a nivel celular, pero están disponibles solo en centros especializados o en entornos de investigación.

Las pruebas bioquímicas que normalmente se solicitan en “PERFILES” son marcadores indirectos en enfermedad HEPATOBILIAR.

En realidad, son marcadores bioquímicos de LESIONES HEPATOBILIARES como la alanina aminotransferasa (ALT), aspartato aminotransferasa (AST), fosfatasa alcalina (ALP) y gamma glutamil transferasa (GGT).

ALT y AST son de gran utilidad para identificar daño HEPATOCELULAR, pero no son útiles para evaluar la gravedad ni el pronóstico de la enfermedad

ALP se encuentra en la membrana canalicular de los hepatocitos y no en la célula del conducto biliar además de otros lugares (hueso, la placenta, el intestino y el riñón). Típicamente se eleva con la obstrucción de los conductos biliares, lo que se debe al aumento de la síntesis canalicular de fosfatasa alcalina con la translocación posterior a la sinusoide y también es una medida de daño hepático.

Para confirmar el origen hepático de la fosfatasa alcalina, se puede medir la enzima canalicular GGT.

Incluso la bilirrubina sérica, un marcador de la capacidad metabólica y excretora hepática, no es realmente un marcador de la función hepática ya que la producción y excreción de bilirrubina se ve afectada por numerosos factores no hepáticos

Otras pruebas comúnmente realizadas incluyen pruebas de función de SINTESIS como el tiempo de protrombina (TP) y albumina, estas también pueden ser modificadas por causas no hepáticas.

PATRONES DE ALTERACIÓN

Para una mejor interpretación es útil el reconocimiento de patrones de alteración de las pruebas hepáticas, comúnmente son 4:

  • La lesión hepatocelular: se define como una elevación desproporcionada de los niveles de AST y ALT en comparación con los niveles de fosfatasa alcalina
  • La lesión colestásica: se define como una elevación desproporcionada del nivel de ALP en comparación con los niveles de ALT y AST
  • El patrón de lesión mixto: se define como la elevación de ambos niveles de ALP y AST/ALT.
  • La hiperbilirrubinemia aislada: se define como la elevación de la bilirrubina con niveles normales de fosfatasa alcalina y la relación  AST/ALT.

Los niveles de bilirrubina también pueden estar elevados en cualquiera de los tres primeros patrones. Cabe señalar que, aunque estos patrones se refieren a la elevación predominante de la enzima, las otras pruebas hepáticas también pueden estar elevadas.

Finalmente el examen clínico junto con la interpretación del patrón de alteración de la prueba hepática a menudo puede identificar el tipo y la etiología de la enfermedad hepática, lo que permite un enfoque de investigación dirigida. La gravedad de la lesión hepática se evalúa mejor mediante puntajes compuestos como Child-Pugh-Turcotte (CTP) y el Modelo para enfermedades hepáticas en etapa terminal (MELD, por sus siglas en ingles) en lugar de cualquier prueba única.


  • Compartir

Reviews